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Y así nacieron
los Pimientos de Prada
Y
aunque parezca mentira así se continúa haciendo
Y nacieron sus emblemáticas
Castañas.
Las Castañas
es su tiempo.
Y esta es su mítica patria ibérica, el imperio de montes enteros
tapizados de castañales, generosos castaños de tronco centenario,
cultura de siglos, alma de hogueras y magostos...
Las castañas en
almíbar de Prada son ciertamente excepcionales; créeme. No es fácil
que encuentres por todos esos mundos una exquisitez de tanta finura y tanto
orgasmo en el paladar. Su elaboración es tarea de primores, desde su
delicado pelado a las sucesivas cocciones y reposos, sus varios días de
elaboración complican el proceso, su cuidado extremado en manipulaciones
y tiempos es sagrado... y todo se hace sin más máquinas que la
amorosa delicadeza femenina... una a una... cocidas envueltas en gasa... bañándose
en azúcares... empapándose en perfume de canelas y especias...
Y después de
probarlas, dirás que el marrón glacé de los franceses es
una broma.
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