Dice siempre Prada que no inventó nada, pero sí puso en valor aquello que su madre y tantas mujeres hacían y transformaban: cerezas en aguardiente, pimientos asados, peras en vino, castañas, mermelada... Toda una economía de subsistencia, que encerraba y encierra un saber hacer extraordinario, un aprovechamiento de lo que nos da la tierra y por supuesto un disfrute que encierra todo el sabor y todo el saber...

 

En 1972 Prada embota los primeros 3.000 tarros de Cerezas en Aguardiente, a los que pondría un logo y una marca "Prada a Tope"... Y poco a poco vinieron también los pimientos asados, las peras en vino, los higos agridulces..... Todos los productos de nuestra tierra transformados a mano con cariño, sin aditivos que maquillen o alteren la bondad del producto.

Las conservas

Como toda la vida se ha hecho, creyendo en el producto y el entorno natural, apostando por lo que El Bierzo da y la labor creadora de las personas, las ideas que fluyen como ríos en la memoria y que hoy se llama innovación. Una evolución de la tradición, las mismas manos que engendraron otras manos, las de otras generaciones y otro tiempo. Ahora son las nuestras las que trabajan la naturaleza con mimo y destreza.

 

La tierra nos sorprende en cada estación, cada año se manifiesta con bravura, capta nuestra atención, recogemos los frutos que nos muestra y que la meteorología nos permite. Los procesos en el Palacio son visibles para cualquiera que venga a visitarnos. Artesanía en estado puro, cariño y amor por El Bierzo, momentos indescriptibles y evocadores para los sentidos... un placer a Tope.

  • La elaboración artesanal de las conservas en Prada
  • La elaboración artesanal de las conservas en Prada
  • La elaboración artesanal de las conservas en Prada
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